PARIS, 21 (EUROPA PRESS)
Los aproximadamente 230.000 militantes del Partido Socialista francés (PS) tendrán que volver hoy de nuevo a las urnas para votar en segunda vuelta por una de las dos mujeres que se convertirá en la futura primera secretaria del partido para sustituir a François Hollande tras once años en el cargo.
El duelo entre las dos aspirantes, la ex candidata al Elíseo, Ségolène Royal, y la alcaldesa de Lille, Martine Aubry, se anuncia muy reñido y el resultado final podrían decidirlo un puñado de votos.
Ayer, en la primera vuelta de las elecciones, las bases del partido colocaron en cabeza a Royal con un 42,51% de los votos. Aubry logró un 34,70% y el tercer rival en liza, el joven eurodiputado Benoît Hamon, fue desbancado de la segunda ronda al quedarse con un 22,79% de los sufragios de la militancia.
Además de garantizar una final femenina para hacerse con el liderazgo del socialismo galo, el resultado de las urnas revela que los votantes no han seguido las consignas de algunos de sus dirigentes que, como el alcalde de París, Bertrand Delanoë, había pedido a sus partidarios votar "masivamente" por Aubry después de anunciar que se retiraba de la contienda.
Una de las claves de esta segunda ronda será pues saber si los correligionarios de Hamon le hacen caso y dan su apoyo a la alcaldesa de Lille, tal y como les pidió el eurodiputado anoche poco después del recuento.
Si las papeletas de Hamon fueran a parar a la candidatura de Aubry, la aritmética estaría del lado de la ex ministra, pero a la espera de ver si los militantes hacen nuevamente gala de su libertad de voto más allá de las consignas, todo parece indicar que la batalla será dura.
"Hago la elección de manera completamente transparente y responsable de pedir a los 30.000 militantes socialistas que me han dado su confianza de dirigir su voto masivamente hacia Martine Aubry", pidió Hamon. El eurodiputado justificó su apoyo a Aubry para lograr un partido "aclado a la izquierda" que haga la elección de "la renovación en profundidad de los métodos y de los comportamientos".
En este contexto, las dos aspirantes han multiplicado durante toda la jornada sus mensajes para atraerse a los militantes y los partidarios de uno y otro campo prodigaban en diferentes medios de comunicación sus argumentos en defensa de sus candidatos.
Tanto Royal como Aubry han avanzado cortesmente que, de resultar vencedoras tenderán la mano a su contrincante, pero los analistas auguran que, sea quien sea la nueva secretaria del partido, la organización no logrará cerrar las heridas provocadas por la profunda división interna que se ha puesto de relieve en la carrera a la sucesión de Hollande y certificado en el 75 Congreso del PS celebrado el pasado fin de semana en Reims.
TENDER LA MANO
"Si gano tenderé la mano a Ségòlene. Será la primera a la que llamaré para decirle que no nos hemos unido en la misma línea política pero debemos estar unidas por los franceses", dijo la ex ministra de Trabajo.
"Si pierdo, espero que sea ella quien me llame y yo trabajaré siempre por mi partido", agregó Aubry quien en cualquier caso dio por hecha la "renovación" del partido si se tiene en cuenta que la elección de una mujer a la cabeza del mismo supone ya en sí "una revolución".
Feliz por haber recibido el apoyo de Hamon, la alcaldesa de Lille ha prometido a los militantes "cambiar profundamente" el PS, "renovar su composición, su comportamiento y sus actitudes frente a la sociedad y llevar los valorse de la izquierda".
GARANTIA DEL CAMBIO
Poco antes de que Aubry pronunciara estas palabras, Royal lanzaba un llamamiento en su propio feudo a los partidarios de Benoît Hamon, al presentarse como "la garantía del cambio y del anclaje a la izquierda" pero también de la "apertura hacia todas las ideas nuevas" a la que aspiran los militantes, sobre todo "los que han votado por Hamon, a quienes ha prometido abrirse a otros equipos e integrarlos en la dirección del partido.
"Desde mañana comenzaré a unir a todos los socialistas", prometió reafirmando su compromiso a formar un equipo "renovado pero con experiencia, joven, femenino y mestizo" con la voluntad de integrar "personalidades de primer plano" que han apoyado a sus rivales.
Ségolène Royal adelantó también que su primera decisión si los militantes le dan su confianza será la de ponerse en contacto inmediatamente con los responsables de organizaciones sindicales y partidos socialistas de otros países europeos para organizar, si es posible, antes de finales de año un Foro global dedicado a dar respuestas a la crisis financiera internacional.